Antes de contratar una auditoría SEO, pide ver cómo termina

Revisar la propuesta ↓
Una mano señala una revisión en páginas impresas junto a un portátil; escena conceptual generada con IA.
Escena conceptual generada con IA. No representa una auditoría ni un cliente reales.

Te envían un informe con muchos avisos, una nota sobre cien y varias capturas. Lo abres y sigues sin saber si debes cambiar el texto de tu página principal, arreglar algo técnico o esperar. Esa es una buena pregunta para hacer antes de contratar una auditoría SEO: qué decisiones podré tomar cuando la reciba.

Una auditoría SEO revisa cómo puede encontrarse una web en los buscadores y qué obstáculos u oportunidades conviene atender. Para que te sirva como responsable de un negocio, debería conectar cada hallazgo con una página, una prueba y un siguiente paso. Aquí tienes una forma de valorar la propuesta y un ejemplo de cómo podría quedar esa entrega.

Empieza por la pregunta que necesitas resolver

«Quiero mejorar el SEO» deja mucho margen para que tú y el proveedor estéis imaginando trabajos distintos. Prueba a concretarlo: «Tenemos páginas para nuestros servicios, pero no sabemos si Google las conoce» o «Llegan visitas a artículos, aunque apenas recibimos consultas sobre el servicio».

La primera pregunta requiere mirar la indexación. La segunda necesita examinar las búsquedas que atraen visitas, las páginas a las que llegan y el camino hasta contactar. Pueden formar parte de una misma revisión, pero no se responden con la misma captura.

Antes de pedir presupuesto, prepara la dirección de la web, qué vendes, a quién puedes atender y qué páginas consideras importantes. Añade cambios recientes, como una migración o un rediseño. Si todavía te cuesta separar rastreo, indexación y posicionamiento, nuestra guía sobre qué es SEO explica esas diferencias.

Qué debería incluir la propuesta de auditoría

El alcance debe estar escrito. Una revisión de cinco páginas comerciales no equivale a estudiar miles de productos, filtros e idiomas. Tampoco es lo mismo analizar datos internos que trabajar únicamente con lo que se ve desde fuera.

Alcance que conviene aclarar al pedir una auditoría SEO
Parte de la revisión Qué pedir por escrito Para qué te sirve
Páginas y mercado Secciones, tipos de página, país e idioma incluidos; revisión completa o muestra Saber qué quedará fuera
Acceso e indexación Comprobaciones previstas y contraste con Search Console cuando esté disponible Separar bloqueos de páginas que no necesitan aparecer
Contenido y búsquedas Qué páginas responden a cada necesidad del cliente y qué datos apoyan la selección Decidir qué mejorar, unir o crear
Enlaces internos Cómo se llega a las páginas importantes desde otras partes de la web Detectar recorridos que conviene corregir
Experiencia móvil Qué páginas y acciones se probarán, y con qué datos de rendimiento Entender qué dificultad encuentra el visitante
Entrega y seguimiento Formato, explicación, prioridades, responsables y revisión posterior Convertir el diagnóstico en trabajo concreto

Desliza la tabla para ver todas las columnas.

Esto es una propuesta de alcance para comparar presupuestos, no una lista obligatoria idéntica para todas las webs. Una tienda con varios mercados puede necesitar un análisis específico de idiomas. Un negocio de servicios con pocas páginas quizá necesite dedicar más atención a su oferta y a las búsquedas que puede atender.

Pregunta también qué pasa si faltan datos. «No podemos evaluar todavía las consultas orgánicas porque no tenemos acceso a Search Console» es una limitación útil y comprobable. Conviene que aparezca en la entrega, junto con lo que sí se ha podido revisar.

Tres hallazgos que no deberían acabar con la misma prioridad

Imagina una pequeña web de servicios. Este ejemplo es didáctico; no describe una auditoría de un cliente ni resultados obtenidos por MONTEDRA. Una herramienta detecta páginas no indexables, descripciones repetidas y un problema visual en móvil. Contar avisos no basta para decidir por dónde empezar.

Una página de servicio lleva una directiva noindex

La ficha del hallazgo podría indicar: página afectada, fecha de comprobación, etiqueta detectada y evidencia de que esa página debe aparecer en Google. Si el bloqueo es accidental, se propone corregirlo, comprobar el resultado técnico y revisar después su estado en Search Console.

En cambio, una página de agradecimiento tras enviar un formulario puede tener esa misma directiva de forma intencionada. No conviene quitarla solo para reducir el número de avisos. Google explica que noindex impide la indexación cuando el rastreador puede leer la regla; el diagnóstico necesita saber para qué existe cada página.

Varias páginas repiten una descripción genérica

Antes de encargar una reescritura completa, pide ver cuáles son. ¿Son páginas que presentan servicios distintos? ¿Su contenido explica bien esas diferencias? ¿La descripción repetida es lo único que se parece o hay un problema más amplio con la oferta?

Una recomendación concreta podría ser revisar primero la página del servicio prioritario y proponer un título, una descripción y un contenido coherentes con lo que se contrata. El informe debería distinguir el cambio propuesto de su efecto esperado: reescribir un texto no demuestra por sí solo que vayan a aumentar los contactos.

Un elemento tapa parte del formulario en móvil

Aquí la evidencia sería una captura, el tamaño de pantalla y los pasos para reproducir el problema. Si se confirma que impide escribir o enviar, tiene sentido arreglarlo por su efecto en la contratación, aunque no se pueda atribuir una mejora de posiciones a esa corrección.

Esa separación evita mezclar SEO y conversión. La experiencia en la página que describe Google abarca varios aspectos; una puntuación buena en una herramienta no garantiza aparecer primero. Puedes comprobar el recorrido de tu propia web con esta revisión desde el móvil.

Cómo debería quedar una recomendación que puedas encargar

Pide que te enseñen una muestra anonimizada del formato de entrega. No necesitas datos privados de otro cliente. Basta con comprobar si cada recomendación permite contestar estas preguntas:

  • ¿Qué página o conjunto de páginas está afectado y cuándo se comprobó?
  • ¿Qué se ha observado y con qué evidencia?
  • ¿Qué parte es un hecho y qué parte es una hipótesis pendiente de probar?
  • ¿Qué cambio se propone, quién puede hacerlo y de qué depende?
  • ¿Cómo se comprobará que el cambio está bien aplicado?

En el ejemplo del bloqueo accidental, el criterio de aceptación puede ser que la página permita indexación y que la comprobación técnica lo confirme. La aparición efectiva en Google se revisará aparte: depende de Google y no debe darse por conseguida al cerrar la tarea.

Una lista con prioridades también debería explicar sus motivos. Para el dueño de una web pequeña es más útil saber «esto afecta a la página del servicio que quieres vender y está confirmado» que recibir veinte elementos marcados como urgentes. Cuando falte evidencia, la siguiente tarea puede ser investigar antes de modificar.

El precio de una auditoría SEO depende de lo que entrega

Para comparar el precio de dos auditorías SEO, comprueba primero que cubran un alcance parecido. Influyen el tamaño y la complejidad del sitio, los mercados, la profundidad del análisis, los accesos disponibles y el trabajo de explicación y comprobación incluido.

Separa en el presupuesto el diagnóstico, la aplicación de cambios y la revisión posterior. Pregunta si la persona que audita también hará las correcciones, si habrá que contratar desarrollo y qué sucede con tareas que excedan el alcance inicial. Así podrás calcular el coste de llevar las recomendaciones a la web.

En MONTEDRA, las auditorías profundas y las correcciones iniciales se valoran según su alcance. La página del servicio SEO y GEO explica cómo abordamos la revisión y el trabajo posterior. Una cuota de seguimiento no debe interpretarse automáticamente como el precio de cualquier auditoría o reparación.

La misma precaución sirve para los contratos de soporte: actualizar una web no implica analizar su estrategia de búsquedas. Si ya pagas una cuota, revisa qué incluye el mantenimiento web antes de dar por hecho que ambas cosas están cubiertas.

Qué aclarar antes de dar acceso y aceptar

Deja acordados el alcance, la entrega, la fecha y quién resolverá las dudas al recibir el informe. Define también los permisos necesarios. En sus consejos para contratar a un especialista SEO, Google recomienda acceso de lectura a Search Console durante la auditoría y desaconseja confiar en quien garantice el primer puesto.

Para una revisión inicial, pide que te expliquen qué datos necesitan y para qué. Si después hay que aplicar cambios, acuerda esa fase y sus accesos por separado. La muestra de entrega y la conversación sobre tu negocio deberían permitirte entender qué vas a comprar antes de abrir el panel de administración.

Puedes cerrar la petición de presupuesto con algo tan concreto como: «Quiero saber qué limita la visibilidad de estas páginas, qué revisarías primero y cómo recibiré las tareas para poder ejecutarlas». Cuando llegue el informe, vuelve a esa pregunta. Si puedes elegir el siguiente trabajo y sabes cómo comprobarlo, tendrás una base útil para avanzar.