Una tienda nueva puede mostrar todos tus productos y seguir sin estar lista para vender. Falta comprobar si cada variante conserva su referencia, si un pedido llega al sistema de gestión y si el enlace que un cliente guardó hace meses sigue llevándolo al producto correcto.
Migrar de WooCommerce a Shopify requiere acordar qué se traslada, qué se reconstruye y cómo se comprueba el resultado. El número de productos importados es una comprobación útil, pero no sirve por sí solo para dar el trabajo por terminado.
Si estás valorando el cambio o comparando presupuestos, estas son las decisiones que conviene dejar resueltas antes de mover el dominio.
Empieza por el problema que quieres resolver
Escribe qué te está haciendo plantear la migración: mantenimiento difícil de coordinar, una integración que falla, trabajo manual con los pedidos o una tienda que ya no responde a lo que necesitas. Después pide que la propuesta explique cómo se resolverá ese problema en Shopify.
Por ejemplo, si el catálogo está desordenado, cambiar de plataforma no decide por ti qué categorías necesitas. Si los pedidos requieren copiar datos a otro programa, habrá que comprobar la conexión con ese programa. Una pantalla nueva no demuestra que el trabajo diario vaya a ser más sencillo.
También merece la pena valorar una mejora sobre la tienda actual. La guía de Shopify, WordPress y WooCommerce compara responsabilidades y usos; aquí nos centramos en cómo preparar el traslado cuando hay un motivo concreto para estudiarlo.
Pide un alcance que puedas comprobar
«Migración completa» deja demasiadas preguntas abiertas. Pide un documento que identifique los datos y funciones incluidos, sus límites y la forma de comprobar cada bloque.
La guía oficial para migrar desde WooCommerce distingue entre productos, clientes, reseñas e historial de pedidos. No todo se importa por la misma vía: el procedimiento con CSV exige adaptar los datos al formato correspondiente, y el historial de pedidos puede trasladarse mediante aplicaciones externas. Confirma el método y la compatibilidad antes de dar por incluido un bloque.
Para revisar una propuesta, estas preguntas suelen ser más útiles que una cifra total de registros:
- ¿Qué productos y variantes entran, incluidos los agotados o no publicados?
- ¿Se incluyen imágenes, descripciones, referencias, precios y existencias por ubicación?
- ¿Qué información de clientes y qué periodo de pedidos se trasladan?
- ¿Qué ocurre con las reseñas, las páginas y los artículos del blog?
- ¿Cómo se resolverán descuentos, packs, suscripciones o precios especiales si existen?
- ¿Qué conexiones con facturación, almacén o transportistas se comprobarán?
No todos los negocios necesitan todo lo anterior. Lo importante es distinguir lo incluido, lo que se conserva fuera de la nueva tienda y lo que requiere otro presupuesto. Si algo queda pendiente de una prueba, debería constar como pendiente.
Haz una prueba pequeña que incluya los casos difíciles
Antes de trasladar el catálogo entero, propone una muestra representativa. Elegir únicamente el producto más sencillo puede ocultar problemas que aparecerán con las variantes o con información especial.
Imagina una tienda ficticia de mochilas. Tiene un modelo en dos tamaños y tres colores, una variante agotada y un accesorio que se vende por separado. La prueba debería permitir responder, al menos, a estas preguntas: ¿la foto cambia al elegir el color?, ¿la referencia del pedido coincide con la variante?, ¿el precio es correcto?, ¿se respeta el estado de la variante agotada?
Después conviene mirar el resultado desde el otro lado del mostrador: localizar el pedido, identificar qué hay que preparar y comprobar qué información recibe quien lo gestiona. Guarda una relación de incidencias y repite los casos corregidos antes de aprobar la importación definitiva.
Esta muestra sirve además para precisar el presupuesto. Un catálogo con pocos productos pero muchas reglas puede requerir más revisión que otro mayor y uniforme. No aceptes una fecha cerrada basándose solo en el recuento de fichas si todavía nadie ha comprobado esas diferencias.
El acceso de los clientes merece su propia prueba
Importar un perfil no demuestra que su experiencia de acceso vaya a ser idéntica. Define cómo entrará un cliente existente y qué podrá consultar después del cambio.
Las cuentas de cliente actuales de Shopify permiten iniciar sesión con un código de verificación de un solo uso enviado por correo, sin contraseña. Conviene probar el sistema elegido con una cuenta de prueba y comprobar los datos y pedidos que debe mostrar. Prepara una explicación clara del acceso si cambia respecto a la tienda anterior.
Conserva el recorrido de las URLs que ya existen
Antes de cambiar la tienda, reúne las URLs actuales y el destino previsto para cada una. Incluye productos, categorías y contenido que quieras conservar. Para priorizar las comprobaciones, utiliza los datos disponibles de tráfico y enlaces, además del sitemap.
Google recomienda crear una correspondencia entre las direcciones antiguas y las nuevas y usar redirecciones permanentes cuando cambian las URLs. También advierte contra enviar muchas páginas distintas a una portada que no responde a lo que buscaba el visitante. Revisa sus indicaciones para migraciones con cambios de URL.
En el ejemplo de las mochilas, el enlace antiguo de un modelo debería conducir a su equivalente cuando exista. Comprueba también enlaces internos, canonical y sitemap. Una migración puede producir fluctuaciones en la visibilidad mientras Google procesa los cambios; nadie debería venderte una garantía de conservar todas las posiciones.
Pide el mapa de URLs como parte de la entrega. Poder revisarlo resulta más útil que una casilla genérica de «SEO incluido».
Acuerda qué pasa con los pedidos durante el cambio
Mientras se prepara Shopify, WooCommerce puede seguir recibiendo pedidos y cambios de inventario. Por eso conviene fijar quién realiza la última actualización de datos, cuándo se hace y cómo se comprueba que nada se ha duplicado u omitido.
Deja por escrito dónde se atenderán los pedidos abiertos, quién gestionará las devoluciones pendientes y qué hacer si aparece una incidencia al cambiar el dominio. Conserva una copia recuperable y el acceso necesario a la tienda anterior durante el periodo acordado; no canceles servicios por inercia antes de comprobar qué depende de ellos.
Antes del lanzamiento, prueba el recorrido de compra y las tareas posteriores. Shopify recomienda comprobar transacciones correctas y fallidas, reembolsos, cancelaciones y preparación de pedidos en su guía general de migración. Revisa también los mensajes que se generan y que el equipo sepa interpretar el pedido recibido.
En el acta de revisión puedes anotar cada prueba, su resultado, la incidencia encontrada y quién debe resolverla. Una captura de la portada no sustituye ese registro.
Qué debería explicar el presupuesto de migración
Separa el traslado de datos, la preparación del diseño, las funciones que hay que rehacer y las pruebas. Añade las cuotas de aplicaciones o servicios externos y el seguimiento previsto después de publicar. Así podrás comparar propuestas con un alcance equivalente.
En MONTEDRA, una migración se estudia según la tienda existente; no debe confundirse con el paquete de creación de una tienda inicial. Puedes consultar el servicio de creación de tiendas Shopify y explicar desde qué plataforma partes, qué catálogo tienes y qué funciones necesitas mantener. La guía para comparar presupuestos de diseño web ayuda a revisar responsabilidades y exclusiones.
Antes de aceptar la propuesta, intenta responder con ella a una pregunta: ¿qué tendrá que funcionar para que demos la migración por terminada? Si la respuesta solo habla de productos importados, todavía falta concretar parte del trabajo.
